España sigue siendo uno de los destinos más atractivos para inversores extranjeros que buscan establecerse en Europa. Clima, infraestructuras, calidad de vida, acceso al mercado europeo y una fiscalidad que, bien planificada, puede resultar muy competitiva.
Sin embargo, el marco normativo para obtener la residencia a través de la inversión ha cambiado de forma significativa en los últimos años, y entender el escenario actual es el primer paso para tomar decisiones con criterio.
En este artículo de GEMAP te explicamos cómo es la residencia en España para inversores.
La Golden Visa inmobiliaria ya no existe para nuevas solicitudes
El punto de partida imprescindible: desde el 3 de abril de 2025, la Golden Visa basada en la compra de inmuebles dejó de estar disponible para nuevas solicitudes. La Ley Orgánica 1/2025 eliminó los artículos 63 a 67 de la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores, que regulaban el visado de residencia para inversores.
Si ya se disponía de una Golden Visa concedida antes de esa fecha, el permiso sigue siendo válido y sus renovaciones se tramitan conforme a la normativa aplicable en el momento de la concesión.
Si quieres entender primero qué supuso el cierre de la Golden Visa inmobiliaria y qué alternativas existen hoy, te lo explicamos con detalle.
¿Qué opciones existen en 2026 para inversores que quieran residir en España?
La desaparición de la Golden Visa inmobiliaria no cierra la puerta a la residencia por inversión. Lo que cambia es el enfoque: es necesario analizar el perfil del inversor, sus objetivos y la estructura que más encaja antes de iniciar cualquier trámite.
1. Visado de residencia para inversores: vías no inmobiliarias
Aunque la vía inmobiliaria está cerrada, el marco de la Ley 14/2013 contemplaba otras modalidades cuya vigencia debe verificarse de forma actualizada antes de iniciar cualquier procedimiento:
- Inversión en deuda pública española (mínimo 2 millones de euros).
- Inversión en acciones de sociedades españolas, fondos de inversión o capital riesgo (mínimo 1 millón de euros).
- Proyectos empresariales de interés general en territorio español.
La situación normativa de estas vías está sujeta a evolución. Antes de iniciar ningún procedimiento es imprescindible verificar el estado legal actualizado.
2. Visado de nómada digital o trabajador a distancia
Para inversores que desarrollan su actividad profesional de forma remota para empresas o clientes fuera de España, el visado de nómada digital puede ser una vía viable. Permite residir legalmente en España durante un período inicial y es renovable si se mantienen los requisitos de ingresos.
3. Residencia no lucrativa
Para perfiles con rentas suficientes y patrimonio consolidado que no necesitan trabajar en España, la residencia no lucrativa es una alternativa a considerar. Exige acreditar medios económicos suficientes para mantenerse sin desarrollar actividad laboral en el país.
4. Arraigo u otras vías ordinarias
En determinados supuestos, inversores que ya llevan un tiempo en España con otra situación administrativa pueden acceder a vías ordinarias de regularización o residencia. Cada caso tiene requisitos y plazos específicos que deben analizarse de forma individual.
Residencia y fiscalidad: la foto completa
Obtener la residencia legal en España tiene implicaciones fiscales directas. A partir de los 183 días de permanencia en el año, una persona puede ser considerada residente fiscal en España, lo que significa que tributa aquí por su renta y patrimonio mundiales.
Eso no es necesariamente un problema, pero sí una variable crítica que hay que planificar antes de formalizar la residencia, no después. Algunos aspectos que conviene analizar con antelación:
- Régimen de impatriados (Ley Beckham): si se cumplen los requisitos, permite tributar durante varios años a un tipo fijo del 24% en lugar de por el régimen general progresivo. El plazo y las condiciones para solicitarlo son estrictos y no admiten improvisación.
- Convenios de doble imposición: España tiene suscritos acuerdos con numerosos países. Su aplicación depende del tipo de renta y de la situación personal del inversor.
- Modelo 720 y obligaciones informativas: los residentes en España con bienes o derechos en el extranjero deben evaluar sus obligaciones informativas ante la Agencia Tributaria.
La planificación fiscal previa al cambio de residencia es uno de los puntos donde más se juega el inversor. Un error en el momento de la llegada puede resultar muy costoso.
El proceso: cómo establecerse con método y sin sobresaltos
Cada perfil de inversor tiene un punto de partida distinto. No es lo mismo un directivo que se traslada por cuenta de una multinacional que un empresario que liquida activos en su país de origen para establecerse en España con su familia.
En términos generales, el proceso de establecimiento combina tres líneas de trabajo que deben avanzar de forma coordinada:
| Área | Qué implica |
| Extranjería | Elección de la vía de residencia más adecuada al perfil, preparación del expediente, gestión del NIE y, si corresponde, de la TIE. |
| Fiscalidad | Análisis de la situación en el país de origen, planificación del cambio de residencia fiscal, evaluación de regímenes especiales y obligaciones informativas. |
| Estructura empresarial y patrimonial | Si el inversor tiene actividad o patrimonio que gestionar en España, conviene revisar la estructura jurídica más eficiente antes de establecer la residencia. |
Hacer cada paso por separado, sin visión de conjunto, es el origen de la mayoría de los problemas que vemos en la práctica.
Acompañamiento profesional para inversores que quieren establecerse en España
Si estás dando el paso de establecerte en España como inversor, contar con un equipo que entienda tanto la parte técnica como la estratégica del proceso marca una diferencia real.
En GEMAP trabajamos desde Viladecans y el Baix Llobregat con un enfoque de asesoría integral apoyada en herramientas digitales, lo que nos permite ofrecerte un servicio ágil sin perder el trato humano y cercano.
Nuestro objetivo es que cada paso esté bien gestionado y adaptado a tu situación concreta: la vía de residencia más adecuada a tu perfil, la planificación fiscal previa al cambio, y la estructura patrimonial que tenga sentido a largo plazo.
Porque establecerse en otro país no debería ser un proceso frío ni improvisado, sino una transición clara, bien guiada y sin sobresaltos.
Puedes contactar con nuestro equipo y te acompañaremos en todo el proceso: residencia, fiscalidad internacional y todo lo necesario para que tu establecimiento en España sea seguro y con visión de largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre residencia en España
La Golden Visa por compra de inmueble ya no está disponible para nuevas solicitudes desde el 3 de abril de 2025. La compra de vivienda en sí no otorga residencia. Es necesario explorar otras vías en función del perfil y los objetivos del inversor.
Depende de la vía elegida y de la complejidad del caso. Algunos permisos tienen plazos de resolución orientativos de varios meses. La preparación documental previa y la calidad del expediente son determinantes para evitar retrasos.
Un residente fiscal en España tributa por su renta y patrimonio mundiales según el IRPF y el Impuesto sobre el Patrimonio (en las comunidades donde aplica). Existen regímenes especiales como la Ley Beckham que pueden reducir la carga fiscal si se cumplen los requisitos y se solicitan en el momento adecuado.
Depende del tipo de permiso. Algunos exigen estancias mínimas; otros son más flexibles. Este aspecto debe revisarse antes de elegir la vía de residencia, ya que condiciona la planificación de viajes y la vida cotidiana.
En la mayoría de las vías de residencia para inversores existe la posibilidad de incluir al cónyuge, pareja de hecho e hijos dependientes. Las condiciones varían según el tipo de permiso y la legislación vigente en cada momento.
La residencia legal es el permiso administrativo que le permite estar en el país. La residencia fiscal determina dónde tributa sus rentas y patrimonio. Ambas no coinciden necesariamente, y planificar la relación entre las dos es clave para evitar situaciones fiscales no deseadas.
Depende del perfil y de cómo se planifique el cambio de residencia. Una de las opciones más relevantes es el régimen de impatriados (Ley Beckham), que permite tributar a un tipo fijo del 24% durante varios años en lugar de por el régimen general progresivo, que puede alcanzar tipos mucho más elevados. Además, España cuenta con una amplia red de convenios de doble imposición con otros países, lo que puede evitar que las mismas rentas tributen dos veces.
